Todos somos fans de algo. Somos tan fans que llegamos al frikismo. Queremos que respeten eso que a nosotros nos gusta tanto, pero para eso, nosotros tenemos que respetar lo que les gusta a los demás, aunque sea tonto, horrible y lo odiemos. Respeto mutuo. Pero todos hemos caído en la tentación de meternos con lo que no nos gusta, insultarlo y tirarlo por tierra, y lo seguiremos haciendo. Deberíamos aprender a criticar lo que odiamos de forma que no dañemos a los que sí les gusta, lo que se dice crítica constructiva, vamos, pero a veces es difícil, porque, admitámoslo, es más divertido de la otra forma.
Recordáis el fenómeno fan de Harry Potter, ¿no? Aun sigue pululando por ahí y lo seguirá haciendo. Fans somos aquellos que conocemos detalles que la mayoría no conoce, somos los que vemos cualquier cosa de Harry Potter (ya sea una bufanda de Gryffindor o una corbata de Slytherin) y nos volvemos locos... Yo me considero fan de Harry Potter y cuando se meten con esta saga que ha marcado mi generación me sienta mal, pero me sienta menos mal si la critican con respeto y con argumentos reales.
Luego, hace unos pocos años, llegó el fenómeno fan Crepúsculo, también lo recordaréis, aun está activo, ya que aun no han terminado las películas. Yo formé parte de estos fans en sus inicios, lo reconozco, cuando me leí los tres primeros libros, estaba al tanto de lo que se decía sobre la película y todo lo relacionado con los libros, pero luego se me fue la ilusión y desapareció mi curiosidad por saber más y más cosas. Ahora ya no me considero fan. Y sí, he criticado ese Crepúsculo que a mí en su día me gustó, pero más por todo lo que han hecho con las películas y todo el lío que han montado para que las adolescentes (y no tan adolescentes) que están coladas por el
señor musculitos y el
señor blancura-ariel, se vuelvan locas cuando salen sin camiseta en la película. Pero al fin y al cabo, son fans y si les gusta, hay que respetarlo (aunque a veces nos cueste no decir cuatro barbaridades).
Y ahora viene el más polémico fenómeno fan a mi parecer, el que ahora está creciendo: Los juegos del hambre. Esta es una trilogía distópica, y aunque tiene su historia de amor, lo importante no es eso. En estos casos es cuando hay dos tipos de fans: los que están locos por los protagonistas porque están muy buenos y los que han seguido la saga por los libros y su argumento. Los segundo no consideran a los primeros fans de LJDH (yo no los considero, si queréis saber mi opinión) porque sólo se fijan en que el actor ese es el novio de menganita y no en el argumento real de las películas (y los libros). Sí, lo reconozco, como he dicho, no considero a éstos fans de LJDH, porque si eres fan de algo tienes que saber por qué es tan importante, y no, LJDH no es importante porque este lo papel lo interprete este actor, sino porque nos muestra una sociedad diferente, nos muestra cómo un pueblo lucha por la libertad.
Con esto no quiero ofender a nadie, sólo estoy dando mi opinión.
Y creo que por hoy ya me he mojado bastante, ahora os toca a vosotros.