Título: Pomelo y limón
Autor: Begoña Oro
Editorial: SM
ISBN: 9788467548099
Pags. 288
Sinopsis: Jorge y María son dos adolescentes como tantos otros: salen con sus amigos, se comunican con ellos en las redes sociales, se enamoran... Todo esto sería normal si las madres de María y Jorge no fueran tan famosas.+/- Sinopsis
Autor: Begoña Oro
Editorial: SM
ISBN: 9788467548099
Pags. 288
Sinopsis: Jorge y María son dos adolescentes como tantos otros: salen con sus amigos, se comunican con ellos en las redes sociales, se enamoran... Todo esto sería normal si las madres de María y Jorge no fueran tan famosas.+/- Sinopsis
Los dos chicos se ven envueltos en una espiral de rumores de la que solo salen recordando que las palabras que elegimos para contar nuestra historia son las que realmente dan forma a nuestro mundo.
Esperaba mucho de este libro, mucho. Y puedo asegurar que no me ha decepcionado nada, es más, me ha encantado, ha sido uno de los mejores libro que he leído últimamente. A decir verdad, lo leí en un momento en que nada de lo que había pendiente en mi estantería me convencía lo suficiente para empezarlo. Entonces vi este libro, y le dije: "Si tan bueno eres podrás sorprenderme". Y se ve que le toqué su orgullo de libro, porque aunque al principio me hizo un gran cacao hiendo de ahora a antes, de narración en tercera persona a un carta en primera o un dibujo con mil significados, una vez le pillé el gustillo ya nadie me pudo separar de él (me interrumpieron unas cien veces cuando iba por el final, pero a esto ya me he acostumbrado, siempre me hacen lo mismo, debe ser el karma...).
Este libro es más corto de lo que parece, pero creo que si se hubiera alargado más la historia habría llegado a ser pesada, sobrarían cosas... no sé, me ha gustado tantísimo que no podría cambiar nada, ni la letra, ni los espacios enormes, nada de nada.
Nos da una lección de cómo una sencilla historia entre dos adolescentes se puede convertir en una gran montaña sólo por los rumores, porque la gente se mete donde no la llaman, especulan y no respetan ninguna intimidad. Vemos cómo unas simples palabras pueden destrozar a alguien.
No tengo nada más que decir, tenéis que leerlo.

