Prada y prejuicio
"Y yo no quiero que te vayas... a menos que ése sea tu deseo"
A Callie todo le sale mal; está cansada de ser la típica chica torpe y empollona. Por eso durante una excursión a Londres decide comprar su entrada a la popularidad: un auténtico par de zapatos Prada. Pero estos resultan ser demasiado altos y, nada más comprarlos, tropieza en una de las adoquinadas aceras londinenses y cae golpeándose la cabeza. Al despertar, se encuentra en 1815. De repente se ve perdida, pero por suerte la confunden con una antigua amiga de la familia del duque de Harksbury a quien esperan de visita. Allí conocerá a Emily, la amable prima de Alex, el guapísimo pero arrogante duque de quien Callie se enamorará perdidamente y quien parece esconder algo siniestro…
Una historia divertida en la época de los trajes que pican y los modales refinados. Para pasar unas dos o tres tardes entretenidas y reír un rato.
Entre los personajes de nuestra época encontramos a las típica "pijas" y a la protagonista, también reconocible como "la pringadilla". Entre los del pasado: al duque guapísimo, su madre la estirada y la prima que intenta mantenerse correcta en todo momento.
Un argumento bastante típico pero con un toque divertido que os hará reíros aunque vayáis en un autobús lleno hasta los topes.
Cuarto verano en vaqueros
"Estamos en todas partes, aquí y allí, pasado y futuro, juntas y separadas"
¡Por fin otra vez de vacaciones! Aunque ahora la vida de Tibby, Carmen, Bridget y Lena es más complicada y ya no lo tienen tan fácil para verse. Al final. Las cuatro vivirán juntas una última e insesperada aventura.
La última aventura de estas cuatro amigas.
El libro empieza con las cuatro separadas, estudiando en sitios distintos y con la vida revuelta, pues todas han cambiado bastante y los problemas de ahora no son los de hace cuatro años.
No me ha gustado tanto como el tercero, ese fue el mejor, y este no lo ha superado ni igualado. Cuando empecé a leerlo algo se retorcía en mi interior, como diciéndome que no estaba bien que esto no era lo que yo esperaba, que no me acababa de convencer. Creo que cuatro han sido demasiados libros, pero de todas formas el final es demasiado bonito para ignorarlo así que me quedo con ese buen sabor de boca.


