"Abrió los ojos; allí seguía el cielo azul, límpido e inmenso, sin una sola nube"En una clase de primer curso Mattia había estudiado que entre los números primos hay algunos aún más especiales. Los matemáticos los llaman números primos gemelos: son parejas de números primos que están juntos, o mejor dicho, casi juntos, pues entre ellos media siempre un número par que los impide tocarse de verdad. Números como el 11 y el 13, el 17 y el 19, o el 41 y el 43. Mattia pensaba que Alice y él eran así, dos primos gemelos, solos y perdidos, juntos pero no lo bastante para tocarse de verdad.
No esperéis una historia feliz: chico conoce chica, se enamoran, tiene una crisis por la mitad del libro, pero todo se soluciona y viven felices para toda la eternidad. Porque no encontraréis esto. Tampoco hay vampiros ni elfos, es la pura realidad, sin gente que brilla bajo el sol, ni seres que convierten una calabaza en carroza.
Es un drama y por tanto prepararos con una caja de pañuelos a mano.
Como podréis deducir el tema principal es la soledad, en concreto la de los dos protagonistas. Y debo decir que me ha
Los personajes están muy bien, al principio, creo que son ideales para esta historia, dos jóvenes atormentados por el pasado, que sienten la soledad en cada parte de su ser. Pero su evolución a lo largo de la historia es casi nula (por no decir del todo), podría verlo como algo negativo, pero en mi opinión, creo que el autor lo ha hecho así para darle un toque aún más dramático y real a la vez.
Los personajes secundarios están bien logrados, ya que no se limita a nombrarlos y ya está (como pasa muchas veces) sino que también ahonda en la vida de éstos.
Por ser el primer drama que leo, haber llorado a moco tendido y haberlo devorado en dos días:

