"Si llega sin que lo llames es porque así debe ser, es porque alguien lo necesita"
Seis años antes, Mati llegó a Pueblo siendo un muchachito rudo y artero. Entonces se llamaba a sí mismo "el más feroz de los feroces" pero, desde aquellos tiempos, se ha transformado en un joven honrado bajo la tutela de Veedor, un ciego que debe su nombre a su extraordinaria percepción. Ahora Mati está esperando que le den su nombre verdadero, y Mensajero es el que anhela?
El mensajero es el broche de oro, un final perfecto (para mi gusto, claro está).
En The Giver III se unen los anteriores libros, si habéis leído el segundo libro reconoceréis a Mati, el protagonista de este, y a los dos protagonistas de los anteriores libros: Nora y Jonás.
La sociedad descrita en esta tercera parte, podríamos decir que es la mejor de las tres, o por lo menos al principio. En Pueblo acogen a todo aquel que no tenga dónde ir y necesite un hogar. Cuando llega el momento a cada habitante le dan su nombre verdadero (Veedor, Mensajero, Recolector...), Mati cree que el suyo será Mensajero, pero algo le va a pasar y algo está ocurriendo en Pueblo.
El último libro de una de las trilogías que ha pasado a ser de mis favoritas. Tres libros cortitos, secillos y con un punto de vista más infantil de lo que estamos acostumbrados en este tipo de historias, pero ahí está la diferencia con los otros: desde la visión inocente de un niño, Lois Lowry nos muestra tres sociedades, y nos invita a reflexionar sobre el presente y el futuro que nos puede estar esperando a la vuelta de la esquina.
Porque lo que al principio parece bonito y féliz, puede que no lo sea tanto, por hacerme pensar y tener uno de esos finales que me encantan:

