Paula, una joven a punto de cumplir los 17, se ha citado con Ángel, un chico de 22 años al que ha conocido chateando. Está nerviosa e ilusionada. Los minutos pasan y el chico no llega, por lo que ella decide meterse en un café cercano. Allí tiene un divertido encuentro con Álex, un desconocido, que casualmente está leyendo el mismo libro que ella. Ambos son jóvenes y guapos... Álex tiene que irse precipitadamente porque tiene un compromiso. Cuando Paula ya se dispone a salir, aparece Ángel y se disculpa por el gran retraso. Él es periodista y esa tarde ha tenido que entrevistar a Katia, la cantante de moda...
Este es uno de los libros que he cogido con la sensación de que me iba a gustar, puede que la historia sea un poco típica y con unos cuantos tópicos, pero me iba a gustar. Y así es, porque estos líos amorosos adolescentes... ¿a quién no le son familiares? ¿a quién no le traen recuerdos lejanos y no tan lejanos? Es fácil sentirse identificado con algún personajes o situación.
Canciones para Paula está narrado en tercera persona presente. Al principio se hace raro, estamos acostumbrados a primera persona en pasado o presente, pero en tercera yo sólo había leído en pasado, nunca en presente. Aunque después de unos cuantos capítulos ya me acostumbré.
Además la historia se compone de muchas tramas, todas unidas entre si por un personaje u otro, y va pasando de este al otro contándonos lo que siente cada uno (a mi yo cotilla eso le encanta).
En cuanto a los personajes: hay alguno que me han caído mal desde el principio, aunque la verdad es que no sé porqué, simplemente no lo soportaba, en cambio otros sí sé porqué... no digo más, ya lo descubriréis.
Ahora, Paula es una acaparadora, no deja a ninguno para las demás... sí, la chica no tiene suficiente con un chico que la persiguen tres... y vaya tres... (Álex ♥).
Como he dicho, es típico, pero es tan real, es tan "yo conozco a una que hizo lo mismo...", que es difícil soltarlo, además aquí esta presente "la maldición de los capítulos cortos" (¿recordáis? Venga un capítulo más que son cuatro páginas... pero si es la una de la mañana!!! xD), son mi perdición.
No voy a negar que hay escenas empalagosas, y bastantes, pero no me han parecido tan postizas, como en otros libros. Al fin y al cabo en un libro en el que la mayoría de los personajes son adolescentes (y no tan adolescentes) enamorados, tenemos que esperar pasteles de chocolate con doble de azúcar a la vuelta de la esquina esperando ser devorados.
Por ultimo, el final me encanta. Mi yo cruel y mi yo romántico quedan satisfechos. Ahora, es uno de esos finales en los que cuando cierras el libro, miras a un lado y a otro intentando encontrar, por alguna casualidad, el segundo y empezar a leerlo sin esperar un segundo. Así que cuando acabé, después de pasar por la fase sonrisa tonta, por la de desesperación y por la de leer la última frese cien veces... me leí los cuatro primeros capítulos del segundo (¿Sabes que te quiero?). Nunca he hecho eso, nunca me leo los primeros capítulos de un libro si no lo tengo ya en casa, pero esta vez la tentación era demasiado fuerte. Y así aplaqué al monstruo devorador que hay dentro de mí por unos momentos (después volvió la desesperación).
Conclusión: quiero el segundo ya! ♥
Gracias a Everest




















