En estos momentos queda poco más de un día para que llegue el 2012, año en el que según el calendario maya se acaba el mundo, más exactamente el 21 de diciembre de 2012. Yo tengo la esperanza de que no termine, porque también iba a haber una catástrofe en 2000 y no la hubo. Pero los mayas son los mayas.
2011... ha sido bueno, ha sido malo, nos ha pasado de todo y de nada. Olvidaré los malos rollos. Y lo recordaré con cariño, por la quedada de Sant Jordi, por la segunda quedada bloggera, por todos los nuevos bloggeros que he conocido y por todos los nuevos amigos que he hecho.
Y yo me dejo de pamplinas sentimentales que para eso ya está el cumple del blog (falta 1 mes) con su típico discurso cursi del que no os libráis.
Nos gusta hacer listas de cosas cuando termina el año, es un hecho, una debilidad humana incorregible. Ya hice la lista de los libros que he leído, ahora toca la de los mejores y peores.
Los
Por ser el cuarto y seguir igual que el primero.
Por tener menos misterio que una comedia romántica de las siempre empiezan, siguen y terminan igual.
Porque él y yo no nos entendimos, no fue una buena relación.
Los
Por... por todo.
Por el final.
Por su historia de amor.
Por la sencillez de un fantástica historia.
Por ser tan genial, que como sea más genial aun me tendré que inventar una puntuación especial.
¡¡¡FELIZ AÑO 2012!!!











fantasma con ironía y sentido del humor. Pero la rutina de su vida eterna se rompe al conocer a Jeremy, un joven que tiene la facultad de verla. Jeremy no es para nada su tipo, pero al menos está dispuesto a ayudarla. Una vez encuentran la manera de salir de ahí, Lucy conoce a otros fantasmas. Sin embargo, cuando Jeremy insiste en desentrañar las circunstancias de su muerte, no tendrá otro remedio que enfrentarse a sus mayores miedos.